Cómo vestirse para las fiestas laborales

Ya es época de eventos y celebraciones corporativas de fin de año y surge el famoso interrogante “¿qué me pongo?”.

Si bien no estamos técnicamente trabajando, no podemos olvidar que estamos en un contexto laboral, en tanto estarán nuestros jefes, compañeros e incluso puede haber clientes externos de la empresa. Por este motivo, es fundamental recordar que la imagen que los demás forman de nosotros es subjetiva y depende de cómo nos vemos y de cómo nos comportamos. De nada sirve que las prendas y los complementos sean ideales, si se acompañan de una conducta poco apropiada para el contexto y viceversa.

Además, la imagen es dinámica, esto implica que se actualiza constantemente, cada vez que interactúan con nosotros, están reforzando el concepto previo que tienen de nuestra persona, o no, según los datos que se perciban. De ahí que una conducta poco adecuada o prendas que no son idóneas para ese tipo de evento, puede actuar en detrimento de cómo nos perciban los demás.

Qué ponernos
Es fundamental averiguar dónde se realizará la fiesta ya que la vestimenta variará si es una celebración diurna o nocturna. Para este último caso, podemos incorporar algún detalle de brillos, o un género más llamativo, así como tonos oscuros o metalizados, mientras que durante el día se sugieren telas más opacas.

El calzado también dependerá del momento del día y el lugar: no es lo mismo un almuerzo en un restaurant que una celebración al mediodía en un campo o estancia y el calzado variará indefectiblemente.

Las prendas deben resultarnos cómodas, por la duración del evento y sobre todo, si vamos desde el trabajo hasta la fiesta, sin poder pasar por casa para cambiarnos. Si es este tu caso, te sugerimos dar importancia a los complementos, dejando la misma indumentaria, en el caso de tener que ir directamente del trabajo al evento. Llevá en la cartera o bolso un accesorio apropiado para el evento (por ejemplo, un maxi collar o un collar bien colorido, un anillo de cocktail) y un par de zapatos que sea más apropiado para el evento, sin perder la comodidad.

Tampoco debe faltar en nuestra cartera todo lo necesario para retocar el maquillaje y adecuarlo al contexto del evento.

La indumentaria puede ser un poco más especial que la que usamos a diario, incorporando alguna prenda como una blusa de seda o satén o un saquito con algún bordado o aplique especial.

Una última recomendación sería hacer algo distinto con el cabello. Si siempre lo usamos recogido, usarlo de ese modo para trabajar y dejarlo suelto para el evento. Otra variante podría ser peinarlo (brushing o planchita), para vernos elegantes y sofisticadas y, de cierta forma, distinta a cómo nos vemos a diario.

Asesoró: Laura Malpeli de Jordaan | Asesora de imagen certificada por CMB | Creadora de Styletto (www.styletto.com.ar)

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