Construyendo una buena autoestima

La autoestima se construye, así que posibilidades de hacerlo, tenemos todos. Tiene que ver con construir algo diferente. Para hacerlo hay que cambiar tres cosas:

1. la actitud con la que se encaran las cosas,
2. las expectativas que se tienen al respecto, y
3. la forma de pensar e interpretar acontecimientos que ocurran.
Todas son variables sobre las que podemos accionar porque son posibilidades que están adentro nuestro.

Acá algunos consejos prácticos para que empieces ya mismo a sentirte mejor con vos mismo:
1. Centrate en el presente. Si ansiosamente nos volcamos al futuro, no vamos a poder crear las herramientas para llegar a ese pretendido buen destino. Ubicarse en el presente ayuda a mejorar la auto-observación para conocernos mejor y tomar mejor contacto con nuestros recursos y potencias y también con nuestros puntos débiles (para mejorarlos). Si focalizas mejor en el momento presente, te tranquilizarás y podrás tener una mirada más amplia.
Tarea: 15 minutos de meditación por día, ejercidos con constancia contribuirán enormemente a que puedas estar más ubicado en el presente.
2. Ejercitar el ser consciente de lo que estás pensando (tus pensamientos son solo pensamientos y no hechos) y de cómo lo estás sintiendo. De acuerdo a cómo piensas, es cómo construyes tu realidad y en consecuencia el cómo conceptualizás la vida, va a influir en cómo te comunicas con los otros, qué acciones (y reacciones) tendrás. El estar en contacto con tus pensamientos permitirá que construyas tus realidades como más positivas (y posibilitadoras) o más negativas (y limitantes). El ser consciente de ese diálogo interno permitirá detectar la tendencia negativa, detenerla y dejar ir al pensamiento (soltarlo), al no tomarlo como una verdad absoluta, sino cómo una posibilidad tan solo.
Tarea: este trabajo de centrarse en los pensamientos, reconocerlos, dejar ir algunos, es algo que se ejercita (técnica de mindfulness).
3. Desdramatizar: no temer a los pensamientos. Solo son simples ideas a menos que traslademos su influencia a la realidad convirtiéndolos en hechos. Mirarlos en contexto, relativizar la temida influencia.
Tarea: incorporar el humor para no caer en pensamientos catastróficos.
4. Practicar la gratitud: para ser agradecido es necesario poder ver lo positivo que tiene la vida y que tenemos cada uno de nosotros.
Tarea: escribir todos los días en un cuaderno, 10 cosas positivas o lindas que vimos, que hicimos o que nos pasaron.
5. Se consciente del acompañamiento que tu cuerpo hace a las emociones. Es incongruente adoptar una actitud corporal vencida o cansada y sentirse activado y listo para sentirse más fuerte y positivo.
Tarea: parate derecho, relaja los hombros, sube la barbilla y relaja los brazos abiertos al costado del cuerpo. Crearás una actitud corporal optimista que terminará influyendo en tu forma de moverte en el mundo.
6. Busca ser positivo: las cosas negativas que escuches o veas influirán en tu estado de ánimo. No se trata de estar desinformado o negar las cosas, sino de incorporar una visión más positiva y posibilitadora (sin perder realismo).
Tarea: proporcionarse estímulos positivos (escuchar música o ver videos con mensajes positivos, buscar noticias positivas que ocurren en nuestra realidad y en el mundo) y de esa manera contrarrestar la balanza respecto a los pensamientos negativos que pudieran estar influyéndonos.
7. Rodeate de gente positiva: es muy difícil tener una perspectiva positiva de la vida, de uno mismo y de las cosas que pasan si constantemente recibís una actitud negativa al respecto, de las personas que te rodean.
Tarea: juntate con personas con energía y ganas de hacer cosas, que sean sanas física y mentalmente, que encuentren disfrute en las cosas de su vida.
8. Sé solidario: la amabilidad hacia los otros, nos enriquece y nos llena de un sentimiento de alegría, nos conecta con lo mejor de nosotros mismos.
Tarea: todos los días trata de tener un acto al menos, de amabilidad hacia los demás, sean quiénes sean.
9. Pierde el miedo a las críticas. El miedo a las críticas puede impedir que hagas lo que realmente queres hacer. Funciona como una barrera mental. Hay de dos tipos: las personales, con lo cual ayuda aplicar el humor y relativizar el comentario y en última instancia pedir un cambio de comportamiento. Y las que se refieren a alguna tarea que estés realizando. Pedir especificaciones al respecto y tomarlas como una oportunidad de aprendizaje.
Tarea: practica a tolerar las críticas comenzando por aquellas que son de personas que están más lejos de tus afectos (éstos son los más difíciles de no dejarnos influenciar).
10. Centrate en las posibilidades: entre tantas cosas que no puedes hacer y tantas que sí puedes hacer, céntrate en estas últimas. En vez de perder tiempo y energía en cosas que no puedes hacer, dedicalo a pensar cómo vas a hacer algo que sí puedes hacer.
Tarea: mirá en las pequeñas cosas las posibilidades en vez de las barreras. Para esto, ejercita tu flexibilidad psicológica. Y cuando veas las pequeñas cosas positivas, felicítate porque van a contribuir a enriquecer tu universo personal.
11. Acepta los momentos de tristeza. A veces, inevitablemente, vas a sentirte triste. En estos casos, es mejor aceptarlos, verlos como algo normal en la vida y tranquilizarse dándose cuenta de que son temporales. Va a pasar.
Tarea: ante un acontecimiento negativo, no desesperes. Va a pasar. Y de nuevo va a salir el sol.

Taller de Autoestima: Autovaloración y respeto
Es un espacio para fortalecer nuestra autoestima. Implica reaprender a mirarnos de forma realista, respetuosa y amorosa. Ponernos en contacto con nuestras propias emociones, creencias y deseos. Sabemos que un déficit en la autoestima nos incapacita para dirigir nuestra vida de manera satisfactoria. Experimentamos miedos, celos, inseguridades, ansiedad y hasta distintos grados de violencia. Este taller es una invitación a encontrar recursos que nos guíen al encuentro de nuestro poder personal. Un profesional nos proveerá de herramientas prácticas para recuperar la valoración y el respeto por nosotros mismos. Aceptar nuestra capacidad de elegir y poner límites como tarea cotidiana. Este aprendizaje acerca del respeto y el valor que cada persona merece también nos incluye.

– Acerca de Instituto Sincronía:
Luego de quince años de desarrollo en el tratamiento de la ansiedad y el estrés desde Hémera, la Licenciada Mirta Dall´Occhio integra los nuevos avances en terapia de tercera generación. Al Innovar y ampliar de manera específica el abordaje sobre las emociones humanas, la mirada y los recursos crecen. Hémera evoluciona transformándose en el Instituto Sincronía, con el objetivo de seguir ayudando a las personas a recuperar el balance y la vitalidad. Restableciendo el movimiento creativo y saludable, integrando la mente, el cuerpo y el ambiente de un modo superador. Entrenando a los profesionales de manera práctica y actual, contribuyendo desempeñar su rol con excelencia.

Sabemos el impacto que el estrés tiene en la vida cotidiana. Las tensiones y preocupaciones se tornan excesivas, irrumpen interfiriendo en el desempeño de las actividades sociales, familiares, laborales y académicas. Impactan de manera negativa en la salud de la persona y su entorno. Constituyen trastornos que hacen necesario aplicar tratamientos específicos. El objetivo que proponemos está centrado en la recuperación sustentable de la persona afectada. Esto se logra mediante la comprensión cabal de las causas. Mediante la confianza en los nuevos recursos que provean cambios emocionales, corporales, mentales y de comportamiento. Recuperando la capacidad de elegir, saliendo de los automatismos limitantes. En el Instituto Sincronía somos un equipo de profesionales capacitados para evaluar y llevar a cabo tratamientos focalizados específicamente en los problemas relacionados con el estrés, la ansiedad y otras emociones desreguladas.

Los valores y la destacada formación y compromiso que compartimos en nuestro equipo de profesionales y consultores hacen posible una indicación precisa de los tratamientos. Trabajamos juntos confiando que la salud y vitalidad se educan, se pueden recuperar, y se aprenden a cuidar.

Para mayor información:
Lic. María Gabriela Fernandez (MN 17735)
Instituto Sincronía
Especialistas en estrés, ansiedad y emociones
Tel: 4544.0391 – 4735.4611
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