Tu Pelo, Tu Elecci贸n.

NOS LAVARON LA CABEZA

Por Luciana Peker, periodista especializada en g茅nero y escritora.

Nos Lavaron La Cabeza

Nos dijeron que hay que vivir de acuerdo a la edad, que las mujeres siempre llevan pelo largo, que las que se dejas las canas, son descuidadas. Nos lavaron la cabeza. 驴Qui茅n puede imponer c贸mo llevar el pelo? Nadie, no hay forma correcta de lucirlo, s贸lo la que una elige.

No es No

Ahora que las mujeres decimos 鈥渘o es no鈥 la cabeza est谩 bien puesta. Y el pelo tambi茅n. Ya no hay un pelo 鈥渆st茅ticamente correcto鈥. Ahora cada una disfruta de su elecci贸n y celebramos las diferencias.

Estereotipos

Ya no van m谩s los estereotipos antiguos, ni es necesario adquirir nuevos mandatos. El pelo hoy es una apuesta de libertad, deseos m煤ltiples y diversidad. Las elecciones son personales y el movimiento es colectivo. La 煤nica regla es ser una misma y descubrir en esa singularidad la belleza que nos hace 煤nicas e irrepetibles.

Las reglas

Las reglas o conceptos sociales siguen limitando a las mujeres a expresarse libremente. S贸lo unas pocas se animan a mostrarse con colores sin importar la edad; lucir la sabidur铆a en las canas que no esconden con verg眉enza; cortarlo sin cumplir con la obligaci贸n de peinar una larga cabellera por razones de g茅nero o dejarse los rulos que muestran las ra铆ces afro con orgullo y sin necesidad de ser domadas.

La libertad

La libertad ya no es un reclamo, es una realidad. Los mandatos con los que criaron a las ni帽as y educaron a las j贸venes para ser sumisas, calladas y peinadas (como una forma de control sobre cualquier 铆mpetu de salirse de lugar) no van m谩s.

El pelo

El pelo no es m谩s una forma de adecuarse los roles asignados por ser mujeres, sino una forma m谩s de elegir la libertad y la identidad. Nos lavaron la cabeza, pero ya no nos la lavan m谩s. Ahora las mujeres eligen sus propias formas, colores y cortes. Sin responder a demandas, sino a sus propios deseos.

El desaf铆o

El desaf铆o actual es darle visibilidad al da帽o que gener贸 esta visi贸n sesgada del pelo y, por sobre todo, en la oportunidad de repararlo. Porque la mirada est谩 puesta en revalorizar lo vivido y en apostar al futuro.

Lo mejor no es solo abrir la cabeza a una nueva libertad de sentir, verse y mostrarse, sino apostar a la reparaci贸n, la supervivencia y la plenitud en un mundo que permite una mayor expansi贸n.

El orgullo

El pelo es una forma de orgullo del deseo por sobre el destino.

El pelo es una expresi贸n de la cabeza, pero no la 煤nica. Y la libertad capilar est谩 dada tambi茅n por dejar el monopolio central sobre lo que se mira y admira de una mujer: su peinado.

Aprendiendo a escuchar

Estamos aprendiendo a escuchar nuestra propia voz y queremos que esa voz se escuche. No s贸lo por nosotras sino por las que vendr谩n, para que puedan ser inspiradoras a que otras se animen a ir m谩s all谩 de la realidad. El pelo representa la exteriorizaci贸n del pensamiento. La cabeza no es solo lo que mostramos, sino lo que pensamos.

Celebremos las diferencias

Celebremos las diferencias, no somos iguales entre nosotras, y tenemos la oportunidad de enriquecernos con la diversidad de historias y experiencias. No queremos estar uniformadas en la forma, el largo, el color del cabello. Ni queremos ser iguales a las que fuimos, sino apostar a las que podemos ser.

Decidamos sobre nuestro pelo, hagamos lo que queramos, cuando queramos. Contagiemos el elegir lo que nos gusta, transmitiendo este mensaje: Tu pelo, tu elecci贸n. Tu pelo cuenta tu historia, y libera tu futuro.