7 alimentos que conviene consumir en versión orgánica.

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Los alimentos naturales siempre son más saludables que los de producción intensiva. Pero en ciertos casos, la brecha entre unos y otros resulta especialmente notoria. Mencionamos algunos ingredientes básicos que deberíamos priorizar en nuestras compras orgánicas.
Cuando disponés de un presupuesto limitado (cosa que sucede con más frecuencia de la que quisiéramos), se impone la necesidad de asignar los recursos con criterio y eficiencia.

Supongamos, por ejemplo, que tenés sólo 7 comodines para hacerle un upgrade de calidad, sabor y nutrición a tu canasta básica de alimentos: ¿Qué ítems elegirías en su variante orgánica y por qué? De acuerdo con estos consejos del Huffington Post, la mejor decisión en términos de costo-beneficio sería reservar esas fichas para los siguientes productos:

1) Papa. Diversos estudios han demostrado que las de cultivo tradicional se encuentran entre los vegetales con mayores niveles de pesticidas.

2) Manzanas. Frente a una manzana no orgánica, se plantea un dilema: comer su cáscara, fuente de componentes que ayudan a prevenir distintas enfermedades, o pelarla para descartar así la superficie donde se acumulan los pesticidas. La opción agro-ecológica resuelve, claro, esta disyuntiva.

3) Frutillas. Según el artículo, el brillo intenso de muchas frutillas convencionales —lejos de ser natural- deriva de la aplicación de un poderoso fungicida altamente contaminante.

4) Espinaca y lechuga capuchina. Aportan muchos nutrientes y pocas calorías. Sin embargo, la agricultura intensiva suele rociarlas con más de 20 tipos de pesticidas antes de su cosecha.

5) Duraznos. Están entre las frutas de árbol más susceptibles a presentar residuos tóxicos.

6) Carne vacuna. Acá la cosa se pone más complicada, porque de un tiempo a esta parte se ha vuelto difícil conseguir cortes que provengan de animales criados a cielo abierto, alimentados a pasto y no encerrados en corrales de engorde (donde se los carga de hormonas y antibióticos y se les proporciona una dieta ajena a su naturaleza).

7) Leche. Los lácteos orgánicos siguen una lógica similar a la de la carne, y están libres de la cuestionada hormona de crecimiento bovino rBGH. Además, estos emprendimientos promueven un trato ético y compasivo hacia los animales, en contraposición a la crueldad de los feedlots o tambos industriales.

Recordemos que además de en estos 7 ejemplos, siempre el consumo de alimentos orgánicos es la mejor opción, tanto para nosotros como para el cuidado del medio ambiente.

Por Andrea Jatar, creadora de Viandas a la Olla, www.viandasdelaolla.com.

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