La Noche de los Museos en la Ciudad.

Familias, parejas, jóvenes y adultos fueron los protagonistas de los circuitos por los 17 Museos Nacionales de la ciudad de Buenos Aires en la Noche de los Museos, que abrieron sus puertas al público de forma gratuita de 20 a 3 con una programación especial, que incluyó más de 100 actividades con música, proyecciones, teatro y talleres. Antes de que los 190 museos y espacios culturales de la ciudad abrieran sus puertas, alrededor de las 19, en la emblemática Manzana de las Luces ya había más de tres cuadras de fila de gente que se acercó especialmente para recorrer los túneles del siglo XVII y también de quienes aprovecharon su paso por la Marcha del Orgullo Gay, que se desarrolló en la Plaza de Mayo. Mientras esperaban la apertura del edificio histórico del barrio de San Telmo, sobre la avenida Diagonal Sur la música sonaba a todo volumen. Lucía que llegó más temprano para conocer por primera vez la Manzana aprovechó «para chusmear la marcha que siempre la miro por televisión», contó a Télam. También estaba Rocío con su novio para escuchar al grupo Tonolec, que convocó más de mil personas, y luego seguir su circuito de la Noche por el Museo Mitre, el Cabildo y el Congreso. «El año pasado fuimos a la zona de Recoleta, este año nos tocó el centro», dijo. El circuito en Recoleta fue uno de los más visitados, porque allí se erige el Museo Nacional de Bellas Artes, escala imperdible para los amantes de obras maestras y del arte argentino. A partir de las 20 la gente se fue acercando a mirar en los muros laterales la proyección del audiovisual interpretado por el Combinado Argentino de Danza, mientras que en la entrada principal ya estaba todo listo para las actuaciones de la Bomba del Tiempo, Urraka y Villa Diamante. Con 14 visitas guiadas, miles de personas –en su mayoría familias- vieron las muestras Memoria de la Escultura; Oski, un monje enloquecido; obras de impresionismo, arte francés, y las colecciones permanentes. “Vinimos por las actividades para los más chicos”, contó Franco que salió con sus pequeñas, Juana y Jose. Similar fue el circuito que armó Claudia con sus dos hijos: “Nos gusta mucho, es una opción para sacarlos de la computadora y del teléfono, una forma de acercarlos a la cultura”. ampliar Para Guillermo, Carolina y su hijo Tomás, de 20 años, esta es “una salida artística y un excelente programa por la variedad de opciones”, contaron antes de sumergirse en las salas del Museo más convocante de la noche. Para muchos el primer mojón de este viaje museístico fue el Palais de Glace, que abrió sus puertas puntual con una visita guiada por hora. Según su coordinador general, Fernando Szarny, esta jornada “es la que más gente trae en todo el año. Hay talleres de arte y esos dibujos serán exhibidos el fin de semana, la idea es que todos puedan exponer en el Palais”, dijo a Télam. Mientras familias como la de Guillermo y Victoria que tenían un listado de museos a visitar recorrían las muestras de Carolina Porral; Forward, arte más nuevos medios y la que conjuga obras de patrimonio público con arte de colecciones privadas, afuera –sobre la avenida Del Libertador- grupos de jóvenes miraban la proyección de «Pescado Rabioso. Una utopía incurable». El coqueto Museo Nacional de Arte Decorativo atrajo miles de visitantes, muchos arribaron a las instalaciones del Palacio Errázuriz Alvear por primera vez e hicieron fila para ingresar al primer piso y disfrutar de los Tesoros del Louvre, la muestra que incluye 19 esculturas de Juan Antoine Houdon. “Hace tres años venimos, esta vez decidimos conocer el Decorativo, luego vamos al Museo del Traje y después a la Manzana de las Luces”, contaron a Télam, Jordana y Roxana, dos chicas porteñas y con look punk. En Belgrano, otro de los puntos de concentración fue el Museo Histórico Sarmiento, donde en su jardín de la calle Juramento 2138, se hicieron demostraciones de los talleres que se dan allí: técnicas vitraux y tiffany, tapicería, pintura, encuadernación, arte floral y restauración. “Está bueno venir con los chicos, siempre vamos a la cancha, hoy nos dedicamos a los museos”, dijo Mariano junto a su hijo Ramiro, dos entusiastas de esta actividad. Otra de las opciones fue el Museo del Cabildo, que ante la multitud de personas reunidas en Plaza de Mayo, dio paso al público pasadas las 20.30. Sin embargo, desde temprano pequeños grupos se iban acercando a su puerta principal. Como Juan, que junto a sus dos hijas, aprovechó la ocasión para «vivir una noche cultural divertida con reivindicación de derechos y un poco de historia». Sobre avenida Las Heras al 2555, en el Museo del Libro y de la Lengua, familias y adultos fueron colmando de a poco las instalaciones. Las máquinas con juegos pedagógicos fueron las preferidas por los chicos que hacían fila para escuchar con los auriculares cómo se decía la misma palabra en diferentes lenguas. La amenaza de lluvia no fue un impedimento para que miles recorrieran los museos nacionales, cada uno de ellos, además, se llevó un souvenir: láminas de reproducciones de obras, como el retrato de San Martín, de François Navez en el Histórico Nacional; «Sin pan y sin trabajo», de Ernesto de la Cárcova en el Bellas Artes y «La Noche», de Joseph Michel-Ange Pollet, en el de Arte Decorativo.]]>

You may also like...